viernes, 30 de septiembre de 2011

191. Noticia triste y triste noticia

Dos noticias. Una terrible, la otra emotiva.


Terrible el premio de un concurso de la radio somalí Al Andalus. En un concurso para niños de 10 a 17 años de lectura del Corán (hasta ahí nada malo) el ganador se llevaba 750 euros y un fusil Kalasnikov. El segundo premio eran 500 euros y el mismo tipo de fusil y el tercero se llevaba 300 euros y dos granadas de mano.


En un lugar en el que tal como cuenta Jon Sistiaga, cuando entras en el país te piden que digas de que calibre es el arma que llevas es posible que tener un Kalasnikov sea como llevar unas bermudas en verano pero de ahí a que una radio los regale a los niños hay una diferencia terrible. Mukhtar Robow, un oficial de Al Shabaab, la milicia islámica somalí afirmaba que "la juventud debe usar una mano para educarse y otra para defender el Islam".


Pero Mukhtar ¿estás seguro que el Islam necesita de niños de 12 años que lo defiendan a golpe de fusil? La noticia se agrava al conocer que es la tercera edición de este concurso con premios parecidos.


La segunda noticia, también triste pero más dulce nos deja otro sabor de boca.


Ha fallecido Wangari Maathai. Aunque su obituario ha salido en todos los periódicos de tirada nacional no parece que se la ha dado la relevancia que se merecía.


Se la conocía como "la mujer árbol" pero creo que lo primero que habría que decir de ella es que fue la primera mujer africana premio Nobel.


Su movimiento "cinturón verde" nacido en 1971 plantó millones de árboles en Kenia y promovió los valores ecológicos en todo el planeta. Gracias a él empezó a ser evidente que había una vinculación muy estrecha entre la preservación del medio ambiente y el desarrollo.


Hoy día Kenia es, tras Egipto, la gran potencia turística africana y el hecho que sus paisajes no se hayan degradado tiene bastante que ver con ese desarrollo.


Durante décadas se mantuvo activa social y políticamente y el reconocimiento internacional llegó en 2004 con el Nobel de la paz.


Mujer luchadora, ejemplo de fortaleza y vitalidad, solo el cáncer pudo con ella el pasado 25 de septiembre.


Necesitamos más Wangaris y menos Kalashnikov.

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