jueves, 18 de junio de 2015

311. La distancia es de.... 63

Aminatou en el centro junto a los miembros del comité de Ould Jedar
Aqui estamos, en el sur de Mauritania. Un año duro; ya desde febrero se vio que las cosechas estaban siendo terribles y que la crisis nutricional azotaría al país. Las consecuencias de las malas cosechas: menos alimentos en las casas, animales sacrificados antes de tiempo, menos dinero.

Uno de los programas que Oxfam Intermon está llevando a cabo en esta zona es... entregar dinero. Un programa "Cash" en el argot humanitario.

Chiam nos lo explica. " Identificamos aldeas de la zona de 2 regiones, Kaedi y Brakna. En cada aldea, un comité de la propia aldea divide los hogares en cuatro tipos. Bueno, Medio, Pobre y Muy Pobre. Lo hacen fijando ellos mismos los criterios. Vamos a una aldea y lo vemos".

Ya estamos aquí, en la región de Kaedi en la pequeña aldea de Ould Jedar, a 450 km. de la capital, Nouakchott. Hay unos 140 hogares de los cuales 14 se han considerado Muy Pobres. Chiam continua la explicación delante del comité de la aldea que nos explica porque hay que ayudar a los  "Muy Pobres".

"La filosofía es que durante 4 meses, justo ahora, cuando ya se han acabado los ingresos de las cosechas y esperamos los de la siguiente, un grupo de hogares, los Muy Pobres reciban un dinero que les permita... sobrevivir",

No todos en la foto son de Ould Jedar - Kaedi- Mauritania...
¿Cuanto? ¿Que hacen con ese dinero? "22.000 ouias (63 euros) cada mes. Hemos calculado que esa es la distancia que separa a un hogar de la miseria, de morir de hambre o que los niños de ese hogar caigan en la desnutrición. Además de ese dinero, los que tienen niños menores de cinco años reciben una harina vitaminada.  Y sobre el dinero, vayamos a ver a uno de esos hogares beneficiados por el programa"

Nos levantamos y llegamos hasta el hogar de Aminatou Albaye.

Chiam nos presenta y le pregunta a Aminatou si ya ha consumido el dinero de la primera ayuda (se entregó el 29 de mayo). Sí, lo ha gastado en arroz, aceite, pescado seco, niebe (un tipo de legumbre)...Todavía le queda comida para acabar el mes. En junio, julio y agosto recibirá la misma cantidad 63 euros.

El marido de Aminatou trabaja en una ciudad más al sur, cortando madera. cuando puede envía dinero a su mujer y su hija.

Sin el apoyo de Oxfam Intermon, Aminotou viviría de la caridad de la comunidad (que no es especialmente voyante).

Quizá en los próximos meses Aminatou pueda destinar ese dinero a comprar productos de higiene o ropa para su hija. Es la libertad, la autonomía que da el programa de entrega de dinero en efectivo. 63 euros es la distancia entre sufrir o vivir dignamente.




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